Una vez me dedicaron una canción con el mismo nombre. Quién sabe, tal vez fue una manera de decirme "ingenua", pero cuanto más pasa el tiempo me doy cuenta de que es una realidad. La vida es más compleja de lo que parece. No es difícil. Es compleja. Muy complicada. Tiene muchas piezas y no siempre todas encajan como deberían. Sin embargo, no es difícil ponerlas en su lugar. Lo difícil es saber dónde van. Es por eso que es compleja. No sé. En algunos momentos siento que todo marcha como debería y otros momentos siento todo lo contrario. En fin. Algo quería escribir pero ya lo olvidé.
Ah, sí... el punto es que la vida no es difícil pero sí es muy compleja. Y eso lo pensé mientras manejaba hace como dos horas. Es lo único bueno de manejar. Piensas sin pensar. No te das cuenta de que estás pensando y por lo tanto, piensas con más libertad. Es cuando uno es más sincero con uno mismo. ¿No sabes cómo te sientes? Ve a manejar un rato. Cuando te bajes del carro ya vas a saber.
Otra vez divagué demasiado, pero creo que era importante mencionar lo anterior. El caso es que mientras manejaba me di cuenta de que de verdad, la vida es más compleja de lo que parece. Incluso, aunque la vida viniera con "instrucciones" sería complicado el hecho de saber que no tenemos otra opción más que seguirlas. Pero no es así. No tenemos ningún instructivo y podemos equivocarnos todos los días, sin excepción. Y vaya que lo hacemos. Error tras error. Pero así es como aprendemos. Gracias a Dios.
Bueno. Ahora sí, iré al grano. Ya olvidé cuál era el grano. En pocas palabras, quiero decir que aunque a veces todo parezca ser fácil, no lo es. Lo curioso es que siempre sabemos que hacer pero nunca sabemos que decisión tomar. Lo digo porque me he encontrado muchas veces en esa situación y es lo que me ha orillado a creer que en efecto, la vida es más compleja de lo que parece. Porque muy dentro de mí, siempre sé qué es lo correcto, pero nunca sé cómo hacerlo, o qué hacer para saber cómo hacerlo.
¿Saben qué es muy difícil? Cuando estás a punto de hacer las cosas mal y de todas formas las haces. Es una tontería. Y es lo más humano que existe. ¿Qué otro ser viviente se encarga de hacer cosas que sabe que van a perjudicarle? No nos entiendo. Tampoco me gusta la idea de no poder aprender con advertencias. Ojalá fuera tan fácil como escarmentar por cabeza ajena. Pero si así fuera, ya nadie cometería ningún error. Todos los errores que pueden cometerse han sido cometidos. Existen de todo tipo y sabemos de todos ellos. Si escarmentáramos por cabeza ajena, las cosas serían tan simples como pensar "esto le pasó a fulano por hacer tal cosa así que yo no lo haré" y por lo tanto, ya nadie se equivocaría. Lamentablemente (o afortunadamente) tampoco funciona así.
La cosa es que el humano nunca termina de aprender porque nunca termina de equivocarse. Y no basta con equivocarnos para aprender. A veces tienen que haber consecuencias irreversibles. Eso sí es lamentable. Aunque la mayoría del tiempo, es la única manera en la que realmente aprendemos.
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