5/17/2017

¿Qué será bueno escribir?

¿Qué será bueno escribir? Yo creo que esa ni siquiera debería ser la pregunta que debo hacerme. Toda persona que escribe debería preguntarse "¿qué será bueno leer?" Y escribir sea cual sea la respuesta. Ahora que sé cuál es la verdadera pregunta puedo comenzar a responder. ¿Qué será bueno leer? Todo lo que es bueno leer es fácil de memorizar y se queda grabado en el corazón. Cada vez que lo lees sientes que ni el tiempo ni el aire existen y que todo se detiene y que sólo estás tú y esa pieza de lectura que estás seguro cambiará tu vida. Entonces, ¿qué será bueno escribir? Todo lo que sea bueno leer. ¿Qué será bueno leer? Aquello que te cambia la vida.

5/09/2017

la morra de afuera del oxxo

Ayer estaba afuera de un oxxo de una colonia insegura y vimos a una joven de aproximadamente 24 años subiéndose a su wannabe pimped up car con un hombre que parecía ser su pareja. Esta mujer tenía el cuerpo desproporcionado, el cabello descuidado, un atuendo que no hacía juego y, en general, un aspecto no muy agradable para mi gusto. Después de observarla alguien me dice: "Maara, gracias por no ser ella". Un comentario tal vez un poco cruel y superficial al que contesté "de nada". El caso es que, después de pensarlo vario tiempo, me di cuenta de que, definitivamente, no soy ella. Pero sí quisiera. Quiero ser como la morra que estaba afuera del oxxo caminando hacia su carro mientras comía chatarra y usaba flip flops con orgullo. Porque a ella no parecía importarle ser la morra que estaba afuera del oxxo caminando hacia su carro mientras comía chatarra y usaba flip flops con orgullo. Y yo quiero ser la morra que esté afuera de cualquier parte, vistiendo lo que sea, comiendo cualquier cosa, subiéndose a cualquier carro y con cualquier persona y que no me importe. Al fin y al cabo, ¿quién podría juzgarme por ello? ¿quién es tan importante como para decir qué tan "mal" me veo? ¿Qué importa lo que yo esté escribiendo sobre la morra de afuera del oxxo? Y, ¿quién se ve peor? ¿Una joven que parece divertirse sin pensar en cómo se ve, o una que está perdiendo el tiempo escribiendo sobre la joven que parece divertirse sin pensar en cómo se ve?

3/15/2017

el sándwich mediocre

Llegué tarde a mi casa un domingo, cansada y dispuesta a dormir después de unas largas caminatas por la plaza y extensas conversaciones con buenos amigos. Eran pasadas las 12 de la madrugada. Acababa de empezar un nuevo día, mas el anterior seguía sin terminar, y todo por el único detalle que arruina todas las noches antes de dormir: tenía hambre. De esas hambres que dan de repente, horas después de tomar café y que son imposibles de ignorar. De esas hambres que duelen y perforan tu estómago hasta que decides obedecerlo y echarle unos cuantos bocados para calmarlo. Pero era tarde, ¿qué podía hacer? ¿Avena? no. ¿Arroz? no. ¿Cereal? no había leche. Había pan, jamón, queso y mayonesa. Un sándwich parecía la mejor opción.

Comencé por untar los dos panes de ese aderezo que a la mayoría desagrada pero que hace más fácil el trayecto del bocado de la garganta hasta el estómago: mayonesa. Para ser sincera, a mí sí me gusta, o más bien, la considero necesaria. De otro modo, me vería obligada a tomar un trago de agua después de cada mordida; y no, gracias. No tengo tiempo para eso. Después, procedí a poner sobre el pan una rebanada de jamón, luego el queso y por último, cerré el emparedado con un pan sobre el otro. Listo. Menos de cinco minutos, un sándwich que para esas horas y considerando el hambre que tenía, resultaba suculento a mi paladar.

Me encontraba a punto de dar la primer mordida cuando, de pronto, escucho una voz. Era una voz muy peculiar, que a pesar de sus obvios intentos por gritar, me costaba trabajo escucharla.

- ¡Hey, tú!
- ¿Yo?, ¿quién está hablando?
- Yo, idiota. Tu sándwich. Tu sándwich mediocre a la medianoche.
- ¿Ya me volví loca?
- No, te estoy hablando a ti.
- ¿Qué quieres? No entiendo nada.

Pude haberlo ignorado y simplemente morderlo para terminar con la incómoda escena, pero algo me dijo que no estaba loca y que continuara la conversación, así que lo hice.

- Tengo una pregunta: ¿por qué me hiciste tan mediocre?
- ¿Mediocre? explícate.
- De todos los ingredientes que existen, de todas las posibilidades que hay dentro de dos rebanadas de pan, decidiste depositar el mínimo esfuerzo y prepararme de esta manera. Con jamón y queso americano frío, que más allá de parecer queso, tiene apariencia y sabor a plástico. ¿Por qué?
- Ya es tarde, estoy cansada... ¿qué quieres de mí? Déjame comerte, con esto me conformo.
- ¿Pero no sería mejor, yo, tostado, con lechuga, tomate, mostaza, cebolla, tocino, queso derretido... o incluso, ¡dulce!, como pan francés, peanut butter & jelly o crema de avellana?, ¿por qué no explotas todo mi potencial? Y no me digas que no tienes cómo, porque viví en tu refrigerador esta semana y he planeado durante todo este tiempo cómo quería ser preparado. Y no, de todas las maneras que imaginé, ninguna se cumplirá. Así me van a comer... con jamón y queso de plástico, así, mediocre, como su creadora, me atrevería a decir...
- Hey...
- Sabes que tengo razón, ¿cómo podrías defenderte? Anda, atrévete, muérdeme y mátame de una vez, que no creo poder soportar un minuto más este tormento y decepción.
- Mira, no necesito más drama en mi vida. Por favor, sólo dime cómo quieres que te prepare y lo haré. Pero rápido, que tengo hambre y sueño.
- No se trata de lo que yo quiera, es más bien, sobre lo que tú quieres. Tú sabes que no quieres esto que soy ahora. Tienes la libertad de transformarme de acuerdo a tus gustos y preferencias, solamente te pediré una cosa: no te conformes. Puedes hacer algo mejor. Hay muchos ingredientes, sé creativa, úsalos, que no te dé miedo. Y si no te gusta ninguno de los que tienes, ve y consíguelos.
- Creo que puedo hacer algo con lo que tengo...
- Puedes hacer muchas cosas. Existen infinitas posibilidades dentro de dos rebanadas de pan. Es tarde y estás cansada, lo sé. Pero ya estás aquí.

Obedeciendo, me apresuré a buscar los ingredientes necesarios para hacer de mi sándwich el mejor de todos, aunque fuera tarde, aunque estuviera cansada, aunque me costara trabajo ver más allá de los ingredientes tradicionales que mi refrigerador tenía para ofrecerme. Me sentí agradecida y en paz una vez que lo terminé. Al menos podía darle una muerte digna, como mi sándwich deseaba. Justo antes de dar mi primer mordida, escucho una voz dulce y tranquila susurrando "gracias". Nunca sabré si era la voz de mi sándwich o la voz de mi conciencia, que más allá de haber calmado el hambre, había entendido la vida.



2/06/2017

de presión baja, malentendidos y complicaciones

Tengo a alguien sentado justo enfrente de mí y estoy fingiendo hacer algo "muy importante" para evitar conversar. Supongo que en unos años me arrepentiré de esto. Pero ahora no necesito escuchar, ni que me escuchen. Aunque, sí me gustaría tener a alguien que quisiera hacerlo. Siempre diré que no está pasando nada, que todo sigue igual o mejor. Pero quiero sentir que alguien se preocupa por mí. Que, en caso de querer hablar, pudiera escucharme sin juzgarme, en voz alta o en su mente. Que tampoco intente darme consejos, porque no los voy a seguir y porque no los pedí. Sólo quiero a alguien que me pregunte cómo estoy, aunque sepa que voy a decirle que estoy bien. Pero que pregunte con interés genuino y no sólo por educación. Que me pregunten si quiero hablar y contestar que no. Porque pocas veces necesitas hablar, pero siempre necesitarás a alguien que te pregunte si quieres hacerlo para darte cuenta de que no, de que nada es tan importante como el hecho de que haya alguien a quien le interese lo que te pasa. Después de sentir que le importas a alguien, ya nada es tan importante. Y sientes que todo está bien. Y que si no lo está, por lo menos habrá una persona que esté para escuchar todo al respecto. Creo que esto es bastante común: sientes que todo va mal, pero si alguien te pregunta con cuidado e interés cómo va todo, es ahí cuando te das cuenta de que las cosas no están tan mal como pensabas, simplemente porque ya no te sientes solo. "¿Cómo estás?". Ahora entiendo por qué esta pregunta es tan importante. Nunca se contesta con la verdad, porque siempre la transforma. Porque si alguien te pregunta cómo estás, entonces no estás solo. Y entonces, todo está bien.

2/05/2017

Wise conversations

- Todo te da igual. Eres súper feliz, ¿verdad?
- No, pero me da igual.