11/04/2015

sí existe

Me enamoré. Encontré al hombre con quien quiero casarme.
Lo vi. Y junto a él vi nuestras primeras citas en el café, nuestras miradas tímidas, y nuestros juegos en los que el ganador era quien se atreviera a sostener la mano del otro primero. Tú siempre ganabas.

Vi nuestras peleas y pude sentir los celos de cuando otras mujeres te miraban. Te vi abrazándome, sintiendo que el mundo se detenía. Te vi convirtiendo cada cliché en una verdad absoluta, cada mito en realidad y vi tus ojos mirando los míos durante tiempo indefinido.

Vi tus rodillas llenas de polvo cuando te dije que sí. Vi los detalles del encaje europeo en mi vestido de novia y tu mancha en la corbata al final de la boda. Te vi llenar de arena una botella en nuestra luna de miel y me vi a mí decorando nuestra casa con ella. Vi tus ojos brillosos cuando supiste que nuestro primer bebé venía en camino y vi nuestra búsqueda eterna por el nombre perfecto para él. Al final le pusimos como tu papá.

Vi el recibo de luz del mes de agosto pegado en el refrigerador y los sobres con deudas que llegaban a nuestra puerta pero que pronto superamos juntos. Vi tus citas con el médico y te vi quejándote por tener que tomar tus medicamentos. Pude también, ver a nuestros nietos y aquellos paseos al parque en los que le enseñamos a Miguel (el menor) a usar su bicicleta. Vi tu rostro llenarse poco a poco de arrugas y tu barba de canas. Me vi a mí, cada vez más vieja, preocupada por que aun siguieras pensando que soy hermosa. Siempre lo pensaste.

Vi nuestro ultimo día juntos, que fue también el ultimo de mis días y te vi a ti sosteniendo mi mano, como todo el tiempo, sin intenciones de soltarla. Esta vez, no vi, sino sentí, nuestro último beso y tus manos arrugadas acariciando mi cabello escaso y blanco.

Por último, vi toda nuestra historia en retroceso hasta llegar a este momento. Te vi caminar y caminar y vi tu figura ya desvanecida. Y ahora me veo a mí misma tratando de olvidar todo lo que mi mente pudo imaginarse en el único minuto en que te vio.

2 comments:

  1. Vaya manera de respaldar a Benedetti y su acertada postura sobre la relatividad del tiempo, me atrevo a decir que te va mucho mejor escribir sobre esto que sobre moda, y no me mal interpretes, no porque lo otro lo hagas mal, sino porque es una verdadera invitación a sonreír encontrar entre cada línea de este post tus verdaderas pasiones, soñar y amar, es tu esencia, estás hecha para soñar y vivir cada uno de tus sueños con todo ese amor que empapa tus fantasías, así que vive de esa manera y piensa que si te bastaron ese par de minutos para dibujar todo eso en tu cabeza, ¿cuántas cosas más no podrás imaginarte a partir de la primera taza de café que compartan?, ¿cuántos detalles no disfrutarás cuando finalmente te tome de la mano por primera vez? Haz que suceda, empieza a construir este sueño de amor a primera vista y disfrutarlo desde ya, las personas que están destinadas para nosotros siempre vuelven, aprovecha tú próxima oportunidad. :)

    ReplyDelete
  2. Me encantó simplemente, le has puesto palabras a mis pensamientos, todo eso vi al ver al hombre del que estoy enamorada, y que por azares del destino si pudimos estar juntos por lo menos unos meses, muy buena descripción.

    ReplyDelete

Dime algo.